martes, 17 de abril de 2012

¿Nativos vs Inmigrantes?

Foto tomada de: http://alfabetizdigital.blogspot.com/2010/10/recursos-para-los-inmigrantes-digitales.html

Quienes nacimos a mediados o finales de los años 70´s presenciamos un cambio trascendental en la manera de concebir el mundo. Fue durante nuestro crecimiento que vimos llegar a nuestros hogares el computador y años más tarde el acceso (muy limitado) a internet, lo que daría un vuelco total a nuestra manera de aprender, de relacionarnos y que nos abriría el mundo de formas que apenas podíamos percibir en libros.

Poco a poco y de manera reticente en muchos, (entre los cuales me incluyo) fuimos acogiendo las posibilidades que la red nos ofrecía. Muchas veces pudimos sentir que éramos demasiado torpes, ignorantes, que era muy complicado, que era mejor la comunicación escrita o personal, en fin, miles de pretextos hicieron que nuestra inmersión en el ciberespacio fuera muy lenta. Al final nos vimos envueltos en una nueva realidad para la que quizá no estábamos preparados y nos avasalló ese mundo desconocido haciéndonos sentir fuera de lugar en la velocidad del mundo actual.

Recuerdo bien que cuando mi hijo tenía apenas tres años, sabía prender el computador, sin que nadie le explicara qué estaba haciendo y señalaba la pantalla pidiendo imágenes. Me sentí como una vieja decrepita y eso que en ese entonces yo solo tenía 25 años. Pensaba en el tiempo que me tomó entender qué era y para qué servía un computador, y ahora un niño de tres años me daba una lección de lógica informática.

Conforme mi hijo fue creciendo la brecha se hizo más evidente, solo con tener un aparato tecnológico en sus manos, ya sabía qué hacer y cómo usarlo. Por supuesto yo también fui avanzando en mis conocimientos, pero para él todo era más fácil. Recuerdo que siempre me dije: estos niños vienen con otro chip.

Resulta que lo que yo consideraba otro chip, tiene su explicación en la definición de “Nativos digitales” según el artículo Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales" de Marc Prensky, en el que los define como: “hablantes innatos” del idioma digital de los computadores, de los video juegos y de la Internet.” (Prensky, 2001, p. 2)
Empecé a entender que la brecha generacional que se ha dado en todos los tiempos entre generaciones, esta vez tenía un componente especial que la hacía particularmente confusa, porque como lo plantea (Prensky, 2001) nuestros hijos no solo se visten diferente, escuchan otra música, tienen otros gustos, estilos y adornos diferentes etc. Ahora nuestros hijos piensan distinto, procesan y elaboran diferente. Ya no existe solamente una brecha, “Una gran discontinuidad ha ocurrido. Uno puede incluso llamarla una “singularidad” --un acontecimiento que cambia las cosas tan radicalmente que no hay vuelta atrás (Prensky, 2001, p. 2)
Aunque Prensky se refiere este tema en el caso de la educación en particular, creo que se aplica en general en todos los ámbitos en los que conviven los unos y los otros.
En el caso de la educación es preocupante esa “discontinuidad” y precisamente es esa la situación a la que se enfrentan hoy nuestros hijos y nosotros como padres frente a las instituciones, pues nosotros y los educadores somos lo que se ha denominado “Inmigrantes digitales”, “Aquellos de nosotros que no nacimos en el mundo digital pero que, tarde en nuestras vidas, nos hemos fascinado con él y adoptado muchos o casi todos los aspectos de la nueva tecnología, somos --y siempre seremos, comparados con ellos-Inmigrantes Digitales.” (Prensky, 2001, p. 2) y es ahí donde radica el problema: estamos hablando lenguajes distintos, con maneras de procesar la información completamente diferente y estamos pretendiendo que nuestros hijos y alumnos aprendan cosas nuevas con viejas formas, en lugar de ““aprender nuevas formas de hacer cosas viejas”. (Prensky, 2001, p. 5)
En el vídeo a continuación verán una conferencia de Marc Prensky sobre "Nativos e Inmigrantes" digitales.

En la presentación del libro: Nativos digitales de Alejando Piscitelli, Ana Clara Lavalle fue ponente como nativa digital y además de explicar por qué lo era: “ser nativa obviamente sería hacer todo lo que siempre hice y quise hacer pero de forma más rápida. Vuelo, llego, busco, viajo, conversamos, compartimos y comunicamos, etc., etc., navegamos, miramos, nos conectamos, pensamos... qué bendición gente, sentimos.” (Piscitelli, 2009, p. 4) dio la explicación de por qué podía estar en este tipo de proyectos explicando su teoría de las tres C: Crear, Creer y Crecer, asegurando que es necesario en primer lugar crear, creer en lo que se está haciendo y que otros lo hagan y apuesten por ello y crecer durante el proceso de creación.
Para ella está claro que: “Las instituciones tienen que ser un núcleo de deseo, más las universidades, más las escuelas, por sobre todas las cosas. Y que tengan esa capacidad de generarnos preguntas y de hacernos pensar.” (Piscitelli, 2009, p. 4) En palabras de Piscitelli: “lo que tenemos que tratar de fabricar ahora es una nueva palabra, mediadores tecnológicos Inter generacionales. O sea intérpretes en definitiva, capaces de poder vivir en estos dos mundos.” (Piscitelli, 2009, p. 5)
Es muy complejo tratar de entender una generación tan ajena a la nuestra y el reto no es sencillo.  Por más que trato de comprender, no es fácil ver lo dispersos que son nuestros hijos, las muchas cosas que hacen al tiempo, la dificultad de realizar tareas que consideramos importantes. El Ing. Ernesto Van Peborgh, ponente de la presentación del libro “NATIVOS DIGITALES” lo expone de manera explicita: “yo tengo tres hijos adolescentes y no puedo creer que ellos estén con el Mp3 prendido, mirando televisión, interactuando Facebook, con el msn funcionando y están estudiando para el colegio al día siguiente. Y si yo les apago todas esas cosas y los dejo con un libro, no pueden funcionar. Es como si me ataran las manos a mi, ahora, no podría hablar.” (Piscitelli, 2009, p. 7) Como él creo que todos los padres de estos “Nativos digitales” nos sentimos frustrados al ver estos comportamientos que son de difícil comprensión, pero justamente ahí es donde está el reto de nosotros como padres y de los educadores; cambiar, en un mundo en constante evolución.
Finalizo citando a Prensky, aunque él se refiere a los educadores en esta ocasión,  yo añadiría que es un asunto de los padres también. “Por lo tanto, si los educadores que son Inmigrantes Digitales realmente quieren enseñarle a los Nativos Digitales --por ejemplo, a todos sus alumnos-- tendrán que cambiar. Ya es hora que dejen de quejarse y, como dice el lema de Nike de la generación de los Nativos Digitales, “¡Solo hazlo!”. Ellos tendrán éxito a futuro --y sus éxitos vendrán mucho más rápido si sus administradores los apoyan. (Prensky, 2001, p. 7)

Trabajos citados

Prensky, M. (2001). Nativos Digitales, Inmigrantes Digitales. En M. Prensky, On the Horizon. NCB University Press.
Piscitelli, A. (2009). Presentación libro: Nativos digitales. Presentación libro: “Nativos Digitales” . Buenos aires, Argentina: Aula XXl, Santillana.




Artículos relacionados


lunes, 16 de abril de 2012

Juntos hacemos más, cultura de convergencia



Foto tomada de: http://seminariodemodalidades.blogspot.com/2010/05/intercreatividad-y-web-20-la.html
Estamos en un momento de transición cultural. Somos privilegiados al poder vivir en una era en la que desaparecen los espectadores de medios o consumidores expectantes y aparecen otros con claras intenciones de participar en la construcción de productos e información. Es interesante ver como la sociedad va evolucionando en su manera de informar, educar y entretener, al punto que ese flujo de contenidos no se establece a través de un número limitado de compañías controladores de medios sino que lo empieza a formar un número ilimitado de individuos comunes. Los individuos toman control de los medios y muestran innumerables formas de expresar e intercambiar contenidos.

Es innegable que la tendencia va orientada hacia la creación colectiva, dejando atrás los modelos de creación individual, basándose en los saberes existentes y aprovechando los aportes de cada miembro de los colectivos inteligentes, que son los que ahora toman prelación en los grandes proyectos en distintos campos de la sociedad. Es así como la antigua orden piramidal de jerarquías es remplazada por el circulo de saberes donde todos son igualmente importantes en la construcción de un proyecto.

HenryJenkins, en su libro ¨Convergence Culture: Where Old and New Media Collide¨(2008) define este cambio cultural a través de la introducción de un nuevo término que denomina ¨cultura de convergencia¨. Para entender su significado, integra tres conceptos: convergencia mediática, cultura participativa e inteligencia colectiva.
El vídeo a continuación es una conferencia de Jenkins acerca de la cultura de la convergencia y los proyectos transmedia.

La convergencia es el flujo de contenido a través de múltiples plataformas mediáticas, la cooperación entre múltiples industrias de medios, y el comportamiento migratorio de las audiencias, capaces de ir a cualquier sitio con tal de buscar todo tipo de experiencias de entretenimiento. Convergencia es una palabra que puede describir cambios tecnológicos, industriales, culturales y sociales dependiendo de quien sea el interlocutor y de lo que esté narrando. En el mundo de la convergencia, cada historia importante es contada, cada marca es vendida y cada consumidor es servido a través de múltiples plataformas mediáticas.

En el entendimiento de la convergencia se le da primordial importancia a la participación activa de los consumidores mediáticos; sin ellos, la circulación de contenidos se hace imposible. Jenkins pelea con la idea de entender a la convergencia primordialmente como un proceso tecnológico donde múltiples funciones de medios son integrados en diferentes dispositivos. En contra posición, entiende la convergencia como la representación de un cambio cultural en donde los consumidores son motivados a buscar nueva información y a hacer conexiones entre contenidos mediáticos dispersos.

El término cultura participativa contrasta con nociones más antiguas de medios basados en espectadores pasivos. En lugar de hablar de productores y consumidores de medios ocupando roles diferenciados, ahora los podemos ver como participantes de medios donde se puede tener uno u otro rol sin ningún problema.

Debido a que hay más información de cada tema del que cualquier persona es capaz de almacenar en su cabeza, hay un incentivo añadido de conversar acerca de los medios que consumimos. Esa conversación genera suficiente contenido para volverlo atractivo para la industria mediática. Es así como el consumo de medios se vuelve un proceso colectivo, o lo que Jenkins denomina "inteligencia colectiva", un término acuñado por el ciberteorista Pierre Lévy. Ninguno de nosotros puede saberlo todo, cada uno de nosotros sabe algo; y podemos unificar las piezas si juntamos nuestros recursos y combinamos conocimientos.


A continuación un vídeo en el que se exponen los conceptos de cultura participativa, inteligencia colectiva y convergencia.

Para finalizar, la inteligencia colectiva ya está siendo vista como una fuente alterna de poder mediático. Estamos aprendiendo a utilizar ese poder a través de nuestras interacciones diarias con el desarrollo de la cultura de convergencia. En los últimos tiempos ha sido significativo como esta nueva cultura permea la forma de operar de la religión, la educación, las leyes, la política, la publicidad e incluso las fuerzas militares. Una prueba de ello es la influencia de las redes sociales en las revoluciones de Túnez y Egipto entre otras.

A continuación un vídeo sobre el reportaje del canal Univisión “Aquí y ahora” acerca de la influencia de las redes sociales de las revoluciones del medio oriente en 2011.



Artículos relacionados:
http://pedablogia.wordpress.com/2008/10/14/henry-jenkins-y-la-cultura-participativa-en-ambientes-escolares/

 Trabajos citados

Convergence Culture: Where Old and New Media Collide
            Introducción:  Adoración Al Altar De La Convergencia (Un Nuevo Paradigma Para Entender El Cambio Mediático)
            Capitulo 3: En Busca Del Unicornio De Papel

La vida en la pantalla



Foto tomada de: http://www.eutsi.org/kea/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=633

El hombre ha necesitado desde siempre el reconocimiento para entender el sentido de su propia existencia, es, bajo la mirada de los demás. En esta búsqueda de reconocimiento el hombre se vale de toda clase de estrategias para lograr ese objetivo, buscando siempre sentirse “completo” como lo plantea Todorov en su ensayo “La vida en común”  “nuestra incomplétude es no sólo constitutiva sino también incurable” (Todorov, 2008, p. 131)

Bajo esta mirada, el hombre siempre ha necesitado ser “visto” para sentir que existe, lo que da cuenta de un principio básico del ser humano como “ser social” y de la necesidad de estar en permanente contacto con el otro, lo cual nos llevaría a pensar “tomar conciencia de que la meta del deseo humano no es el placer sino la relación entre los hombres ” (Todorov, 2008, p. 208)

Es por lo anterior que pensar en los fenómenos de exhibición del hombre a través de las nuevas tecnologías como un resultado de la era digital, no es posible, en tanto el hombre desde el principio de los tiempos ha buscado perpetuar su existencia, “El interés del ser humano por exponerse no es algo nuevo. Desde la antigüedad, el hombre con los elementos que tenía a mano hizo este ejercicio. La pintura, la fotografía, el cine, el video y ahora la imagen digital transmitida en tiempo real (video streaming), son esos medios posibilitadores de hacer perdurable la imagen a través del tiempo.” (M., 2011, p. 284)
Foto tomada de: http://xseriestv.com/lo-mejor-de-la-tv-en-justin-tv/
En consonancia con esta necesidad del hombre de ser reconocido, de ser visto, de perpetuarse, surgen fenómenos como el Lifecasting entendido como “la categoría de canales como espacios de transmisión donde se representa de manera exacta el cuerpo, es decir donde la exposición de las personas es absoluta, en una suerte de fundición de la vida que mediante la cámara web o de video logra la reproducción exacta del cuerpo.” (M., 2011, p. 271). Es así como por medio de un artefacto de vídeo los “Lifecasters” quienes dentro de estos canales exhiben su vida, dan una muestra de su cotidianidad mostrando fragmentos de sus casas, lugares de trabajo y sitios que frecuentan en el exterior.
¿Qué papel juegan entonces quienes ven o consumen estos productos? Aunque por un lado el hombre busca reconocimiento en la mirada del otro, también ocurre a la inversa, se reconoce también en las acciones del otro en las que percibe las suyas propias y así como se genera una filiación con las cotidianidades de otros al reconocer la suya misma, es decir, el hombre se exhibe para ser visto y reconocido, pero también observa la vida del otro para reconocerse en ella.
Es quizá por lo anterior que la novela ha generado una fascinación a lo largo de la historia, por reconocerse en las historias de los demás. Con el tiempo, ante la aparición del “Reality” como formato televisivo la conexión se hizo más fuerte ante la posibilidad, ya no de asistir a la vida como un relato de ficción, sino a la vida en una representación de realidad. Sin embargo estos formatos de la televisión no lograron: “la interactividad entre productores y consumidores” (M., 2011, p. 283) que han logrado los canales Lifecasting, en el que los observadores hacen parte en tiempo real del producto que observan a través de chats que los mantienen en comunicación permanente con los “productores” de contenidos y con los demás seguidores.
Estos fenómenos, en conclusión, no pertenecen a una necesidad humana creada por la era digital, hacen parte de la necesidad que como seres sociales en búsqueda de reconocimiento, perseguimos para sentirnos “completos” y encontrarnos con los otros que son en realidad la finalidad de la existencia misma. Ante el cuestionamiento que genera esta forma de relación y la perdida de la intimidad no puedo más que señalar que las nuevas tecnologías siempre tendrán detractores que invocarán al pasado como un tiempo mejor, no sin razones, pero que en muchos casos ese estar en contra es el resultado de la falta de conocimiento. Por otra parte debo advertir que aquí la búsqueda del reconocimiento debe darse en libertad de lo que consideramos importante y estos fenómenos pueden ser para muchos una manera equivocada de lograrlo,
hay también quienes afirman que asistimos a “la sociedad del espectáculo” en la que todo lo que era vivido se aparta (integrándose) en una representación.” “El hombre separado de su producto produce, cada vez con mayor potencia, todos los detalles de su mundo, y de ese modo se halla cada vez más separado de su mundo. Cuanto más produce hoy su propia vida, más separado está de ella.” (debord, 1967, p. 19).
Sin embargo, entrar en esa discusión no es el objeto de esta entrada, no pretendo dar una valoración a ninguna de las áreas que he decidido explorar, solo pretendo acercarme y tratar de conocer este mundo nuevo para mí a través de esta Cibertravesía.
El vídeo a continuación es un documental basado en el libro “La sociedad del espectáculo”




Trabajos citados


M., M. V.-D. (15 de Julio-diciembre de 2011). Cotidianidades trasmitidas en el ciberespacio, El fenómeno del Lifecasting . Co-herencia Revista de Humanidades .

Todorov, T. (2008). La vida en común, ensayo de antropología general. Paris: Taurus.

debord, G. (1967). La Société du spectacle. Paris: Buchet-Chastel.



Artículos relacionados:
http://cibernticoson.blogspot.com/2012/02/una-hora-en-mi-papel-de-lifeviewer.html

domingo, 11 de marzo de 2012

Ciberespacio



Foto tomada de: http://www.rompecadenas.com.ar/articulos/1768.php

Para ingresar en el funcionamiento del mundo digital, empezaré por ahondar en esos términos que son tan “familiares” como desconocidos, iniciando con el "Ciberespacio" esa palabra que hoy es de uso popular, pero que desconozco de dónde proviene y qué es.

Pierre Lévy define el ciberespacio como una “urbanística nómada, ingeniería de programa, puentes y calzadas líquidos del espacio del saber. Lleva consigo maneras de percibir, de sentir, de recordarse, de trabajar, de jugar y de estar juntos. Es una arquitectura de interior, un sistema inacabado de los equipamientos colectivos de la inteligencia, una ciudad giratoria con techos de signos.” (Lévy, 2004)
En las primeras definiciones existentes se habla del ciberespacio como una realidad simulada que se encuentra dentro de los computadores y redes del mundo. El término fue popularizado por la novela de William Gibson: Neuromante, publicada en 1984, pero procede del relato del mismo autor Johnny Mnemonic (1981), incluído en el volumen Quemando Cromo (Burning Chrome, 1986). “El ciberespacio designa en ella el universo de las redes numéricas como lugar de encuentros y de aventuras, meollo de conflictos mundiales, nueva frontera económica y cultural.” (Gibson, 1984)

Lo anterior da cuenta de un universo ficticio, paralelo, que permite el encuentro sin fronteras de millones de personas en el universo, que en el momento de entrar en ese Ciberespacio dejan de pertenecer a un lugar determinado para hacer parte de ese “todo sin límites.”
En la novela de William Gibson “Neuromante” se explica este “abandonar el cuerpo” en un relato de “ficción” que como una invención premonitoria se constituye en la realidad de esa conexión con el ciberespacio: “…Y luego el choque…cuando su conciencia abandona el cuerpo para zambullirse en la alucinación consensual de la matriz. El cuerpo se queda en casa, sujeto al sillón de mandos…pero el ser se desplaza cual fantasma por las celosías brillantes y plegables de la lógica…”  (Gibson, 1984, p. 8)

Es común ver esa "alucinación" en la actualidad donde cada vez más seres humanos parecemos Ciborgs, siempre conectados a algún dispositivo, lo que nos hace vivir una "realidad mixta" es decir, estar aquí y allá todo el tiempo y de manera simultanea. Existen quienes incluso afirman que pronto llegará el día en que esa barrera entre lo virtual y lo físico desaparecerá. Este estar aquí y allá ha logrado acercar a la humanidad de formas que antes no hubiera podido siquiera imaginarse, si no existiera ese mundo de "fácil" acceso para encontrarse.

No es de extrañarse que el ciberespacio como todo cambio trascendental en el universo, se haya convertido también de alguna manera en una "amenaza" para la conformación tradicional de la sociedad y sus gobernantes. Poco a poco se ha ido descubriendo el enorme poder que tiene la Web, entre otras muchas razones, por la posibilidad de los individuos de expresarse libremente y ser leídos, vistos y escuchados por quien quiera hacerlo y a escala global. A propósito en 1.996 en Davos Suiza el poeta y ensayista norteamericano Jhon Perry Barlow, presentó el texto:  "Declaración de independencia del ciberespacio" en la que plantea una libertad de la información como un derecho y defiende la construcción de normas y límites por parte de la colectividad y no de entes gubernamentales.

Años después,(2011-2012) el vídeo que verán a continuación ha sido ampliamente divulgado debido al proyecto de ley S.O.P.A que se gestó en Estados unidos, que buscaba acabar con la piratería en la Web.



Para concluir; el ciberespacio es entonces este lugar /no lugar de encuentro, un "mundo" en el que los seres humanos convergemos y nos relacionamos de manera virtual. Esta posibilidad trae consigo cambios trascendentales que van desde la manera de relacionarnos, de conocer el mundo, de vivir la economía, la política, la comunicación, el lenguaje; hasta una transformación total en la manera de entender y concebir el mundo.

Artículos relacionados:


Trabajos citados

Gibson, W. (1984). Neuromancer. En W. Gibson, Neuromancer. New York, USA: Minotauro.
Lévy, P. (2004). Inteligencia colectiva, por una antropología del ciberespacio. Washington: http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org.